sábado, 19 de julio de 2008

Retiro lo dicho: Optimismo imposible

Anoche, antes de festejar el día del amigo, me sentía algo optimista respecto de la derrota de las retenciones. Tan optimista que me creí capaz de consolar a alguien que estaba destrozado con argumentos chotísimos que hoy ni yo me los creo.
Ayer creía que al menos se había logrado que la oligarquía se saque la careta, creía que había mostrado la hilacha, tenía la optimista soberbia de creer que si el país estaba polarizado, al menos los intelectuales estaban de nuestro lado, me conformaba con que existía gente que pudo apartarse de su bandera roja y de su gorilismo para apoyar una causa justa, me conformaba y me convencía de que éramos muchos los que habíamos hecho a un lado los prejuicios antiperonistas para unirnos a la hora de luchar contra las injustas ambiciones del campo.
Ayer estaba feliz, caía en el conformismo de que al menos continuábamos en el régimen democrático cuando en realidad no debería haber temido nunca que un golpe de Estado se acercara y además me conformaba con conservar esta democracia de mierda, que se torció hacia la derecha, esa derecha que cree que “con los militares estábamos mejor”.
Pasaré por ciclotímica o me habré mimetizado con el país y me volví bipolar, pero hoy, después de lo que viví ayer, ya no pienso como ayer. Hoy me despierto con la visión de una oligarquía que una vez más se quedó con todo, y no sólo con las retenciones. Esta vez para llegar a su fin se robaron nuestros medios. Utilizaron los cortes de ruta como medio de lucha, contaminaron la plaza de las Madres, cuando la pisotearon con sus sucias cacerolas y esto no es menor, porque con estas actitudes confundieron a mucha gente, con estos medios y con esa vestimenta de boina y bombachas, se hicieron pasar por pobres chacareros que se levantan a las 5 de la mañana para laburar bajo el sol o lidiar con las lluvias, sequías, etc. Con esa imagen de gaucho desdentado compraron una parte de la sociedad que si hubiese tenido más información hoy no estaría con ellos.
Habrá sido casi un empate en el senado, pero en la vida cotidiana, son toda la sociedad, o casi toda, o la gran mayoría. Últimamente, rara vez me encuentro con alguien que piense como yo; por donde quiera que vaya me encuentro con gente que está feliz por lo que pasó, me encuentro día a día con la puta realidad de tener que soportar a compañeros de trabajo insultando al gobierno sin argumentos consistentes, tengo que convivir nueve horas diarias con clientes que vienen de la bolsa de cereales que está al lado del restaurante en que trabajo y que vienen a festejar la victoria!! Me da bronca y mucha omnipotencia no poder y no querer ya, contestarle a gente como mi jefe que dice cosas como: “quisiera que le saquen el 45% de su sueldo a todos los que están con Cristina”. Voy al médico y mientras el televisor trasmite el triunfo del campo, las viejas gordas de la clase alta dicen: “qué coraje que tiene este señor”, “qué coherencia consigo mismo”, son Doñas Rosa que no sabían ni como se llamaba el vicepresidente antes de que el titular lo dijera! Y no debería importarme porque esa clase de gente son las viejas de mierda de siempre que siempre pensaron y seguirán pensando al revés.
Lo que hoy realmente me choca más, es que hay personas con las que compartía ideas, pensamientos e incluso proyectos que se cruzaron de vereda. Un amigo de izquierda, que estudia antropología, que no es ningún boludo y que incluso lo podría haber catalogado como un compañero de lucha, hoy apoya al campo. Gente del MST y del PCR hoy apoyan al campo. Eso es algo que me choca y que realmente no entiendo. Me desilusiona realmente ver que amigos inteligentes hoy apoyan al campo. Los creí inteligentes y no lo son?, Están equivocados? Qué mierda les pasó?. Ustedes no se encontraron con la angustia y la omnipotencia de de estar frente a gente que quieren, que es intelectualmente lúcida y que hoy piensan distinto? Esto que me ha pasado no sólo me genera dolor e intolerancia, sino que también me ha llevado a pensar que quizás yo estoy del lado equivocado, que quizás yo me confundí, pero realmente no lo creo, seré soberbia pero creo fervientemente que tengo razón. De hecho me resulta tan coherente el planteo de las retenciones que no logro entender cómo gente que piensa y que era políticamente afín a mi hasta ahora, piensa distinto.
No quiero ser extremista, no quería ser intolerante, no quería amargarme, quería sostener a aquellos que estaban hechos pelota con lo que pasó, pero me doy cuenta que no puedo, que no se puede ser optimista cuando se ve que Argentina está contaminada por la mierda misma y digo Argentina para no dramatizar demasiado.
Neutral. (sin hacerle honor a mi seudónimo)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El pesimismo se me pasó bastante, por suerte. El compañero Cuervo contribuyó bastante al presente estado de cosas, con esto:

http://tallerlaotra.blogspot.com/2008/07/lo-que-hay-es-lo-que-ves.html.

(Mi mirada sobre Cobos no es tan distante; me sigue pareciendo de un altísimo nivel de irresponsabilidad y egoísmo -el rédito político que sacó por haber actuado como actuó es enorme.)

Con respecto al contexto gorila... se puede ser gorila y ser una persona razonable. Tengo algunos amigos de ese estilo. Con ellos se puede discutir. Las viejas gordas son irrecuperables, pero por suerte no importan... Parte de lo bueno de este conflicto es que el gorilismo de buena parte de la sociedad decreció dramáticamente -y te pongo a vos como caso. Como muy atinadamente afirma Cuervo, importan las medidas, no quién o por qué se las toma.

neutral dijo...

Gracias Matías por el comenmtario y por el dato de Oscar, me parece brillantemente consolador.
Quiero decirte que yo no tengo una mirada distante de Cobos, de hecho no me parece ni irresponsable ni egoísta, estoy convencida de que es un hijo de puta! Comparto totalmente aquello del rédito político que ganó con su "coherencia" y lamentablemente me temo que es un hijo de puta inteligente.
te mando un abrazo.

Noticias piratas dijo...

Pase de casualidad yo entro más seguido al de Oscar (aunque no lo conosco) me gusta su blog. En cuanto a lo que dijiste primero me gusta como escribis y en parte comparto tu soledad con respecto a las opiniones.
Lamentablemente se dividio el país con las retenciones, aunque nadie podria explicar porque se divide un país cuando estamos hablando de intereses de grandes grupos económicos. Si somos realistas sabemos que a nadie importa otra cosa, como pequeños prductores, peones de campo, desocupados de ciudades, la pobreza extrema, hasta el propio medio ambiente al que afecta la soja, o tener un país que trate de incluir a todos los ciudadanos (no digo que lo esté logrando en este momento, solo que si lo intenta).
El verdadero motivo de porque se dividio el país es por los medios de comunicación que tienen intereses económicos totalmente marcados. Si De angeli sale de la pantalla de T.V., en dos semanas su figura se desvanece...¿te acordas de Blumberg?

Buen, yo me siento identificado con vos, y ahora que dijiste lo de tu soledad te recomiendo que escuches a Eduardo Aliverti, que es locutor en la radio y el sabado empezo diciendo (¿hay alguien ahi?), es impresionante...pero la sensación es fuerte, totalmente real.

Acá te dejo la página de Marcaderadio.com.ar, donde se reproduce la editorial de Aliverti, muy intreresante, espero que entres para que te sientas mejor jaja.

ENTRE AQUI

Saludos.

neutral dijo...

Hola Templete, gracias por tu comentario, es bueno sentirse acompañado y más cuando se trata de la soledad ideológica (que a veces me lleva también a la soledad social, dependiendo de mi intolerancia)
Gracias también por el link de Aliverti, solía escucharlo en las mañanas de los sábados, me parece un tipo muy interesante y lúcido.
Cuando encuentro esta clase de gente como vos, como cuervo, como aliveti, dejo de sentirme sola e intento confiar en que ya vendrán tiempos mejores!
Te mando un beso y gracias por todo una vez mas...