Cuando me extraña escribe.
Mis silencios la conducen a pensar, mis constantes ausencias la llevan a la
nostalgia, a la reflexión y en algunos casos le robo algunas lágrimas. No lo hago
apropósito, no soy mal tipo, no quiero
serlo con ella, de hecho ni siquiera sé que la hago llorar.
Hoy me escribió un mensaje y no le respondí, no puedo decir por qué, ella tampoco me lo pregunta, pero vuelve a escribirme como si nada pasara y yo sigo sin responderle. En este momento está pensando que no va a volver a escribirme ni hablarme hasta que yo me acerque a ella, pero no sé cuando va a pasar eso, no se cuando voy a tener ganas de verla, aún es muy pronto para tener ganas de estar con ella, la
vi el lunes y de acá a un mes no creo que se me despierte el deseo por ella, además tengo mucho que hacer como para pensar en estas cosas.
Pasó el sábado sin problemas, sin remordimientos, pensando mucho en mi, en "lo nuestro", en "esto" que se ha generado, pero no me extrañó ni un poco, o al menos eso creo, eso cree ella también.
Llegó el domingo y sigue con el pensamiento fijo de no escribirme: No lo hace; pero se muere de ganas de decirme algo y es ahí cuando enciende la computadora, abre el
Word y vomita allí todo eso que se le está revolviendo por dentro.
El lunes parece que todo es más fácil, tiene que trabajar así que se va a poder olvidar de mi por lo menos hasta que salga. Se hacen las cuatro de la tarde, sale de su trabajo y vuelvo a
entrar en su mente, me extraña, me extraña mucho. Agarra el celular, lo mira, lo deja, lo vuelve a mirar y comienza a borrar mensajes, no vaya a ser que la casilla de mensajes se le llene y no le entren mis mensajes de texto. Las horas pasan y nada...Sigue sin noticias mías. Se va a acostar temprano para no cometer la
estupidez de escribirme y se duerme pensando: "No pienso escribirte"
Aparecieron los
fantasmas el día martes: Las fantasías de que encontré una amante mejor que ella no la dejan en paz, hoy está convencida de que estoy con otra mina más joven, con más tetas, mejor culo, ojos claros quizás, o lo que es peor: más inteligente. Se cree que lo único que tengo en la cabeza es sexo. Reconozco que yo tampoco hago mucho para que piense otra cosa, pero no puedo hacer ni decir nada, este tema ya lo hablamos y yo le dije que esto no pasaba, pero no me cree, no me cree nada desde que descubrió una
mentirita mía, una
boludés, pero nunca dije la verdad y eso hace que no confíe en mí, aunque hace un gran esfuerzo por creer lo que le conviene.
Lo que no puedo creer yo es que estamos a miércoles y siga sin escribirme. La cosa empieza a ponerse inquietante, ella dejó la fantasía de ayer y hoy se lamenta pensando que tengo matrimonio maravilloso y que no la necesito más. Cada vez que me imagina con otra persona, mujer o amante, siente que alguien le retuerce el hígado. Mientras tanto: yo disfruto, imaginando que tal vez ahora ella, está con contenta con otro tipo.
Está angustiada, sabe que existe la posibilidad de que yo tenga un matrimonio maravilloso, además se enteró hace poco de que compramos una casa y cree que cuando estoy con ella es porque yo no estoy bien y su
compañía es una especie de refugio para mi.
- "Bueno, si él está bien y no me necesita más y es por eso que no quiere saber nada más de mi, puedo aceptarlo"- Se dijo la noche del miércoles mientras mi ausencia comenzaba a robarle ésas pocas lágrimas...¿Por qué se hace tanto problema? después de todo, yo tengo derecho a desaparecer, no tengo por qué darle explicaciones!
La culpa llegó el jueves: Ahora se tortura un poquito con la idea de que porque me trató de mentiroso no quiero verla más. Y claro!!...Si busco huir de algo cuando estoy con ella y ella me atosiga y encima se pone arisca, seguramente que no voy a querer verla.
La verdad es que a esta altura ni ella se soporta. Es lógico que tampoco la soporte yo.
El viernes se conectó para ver si me encontraba en el
MSN, me extraña, me necesita, está pasando por un momento difícil, quisiera que yo la escuche al menos y no va a
escribirme pero encontrarme en el
Messenger no tiene el mismo peso que
escribirme un mensajito. De todas formas yo estoy muy ocupado y ni me conecté.
El día sábado fue un día de superación: Se levantó con el optimismo de su lado: Ya está. ya
fue, es mejor así esto iba a terminar como el culo, no quiero verlo más, no me interesa.
Pasan los días, las semanas y cuando empieza a hacer su vida se me ocurre escribirle, ella estalla de alegría, se hace la difícil pero al día siguiente me contesta algo cortante, yo no doy bola, hago como si nada pasara, si insiste en esa
postura no le hablo más. Se da cuenta de lo que pienso, se da cuenta de que no me voy a dar por aludido con sus desplantes y afloja. Gané otra vez!
Quedamos en vernos, ella vino con la idea de escupirme todo en la cara, pero tiene sólo dos horas para verme, hace un mes que no me besa y en definitiva lo que buscaba, un fuerte abrazo, ahora lo tiene. Una vez más no me dijo nada, no quiso, no tenía ganas...En otro momento me lo dirá...Por el momento disfrutamos juntos de besos, mimos, etc...
Me voy y ella está enamorada, estúpida y feliz, quisiera atarme y no dejarme escapar más, ella quiere más tiempo para estar conmigo, para mí fue suficiente.
Al día siguiente recibo un mensaje y no contesto, me vuelve a escribir y sigo sin responder...
Neutral